lunes, 7 de febrero de 2011

Batalla de Karánsebes

Dentro del mundo de las batallas destaca una entre muchas. Es la que sucedió en Caransebeç (Rumanía). Se dirigía un ejercito austriaco muy feliz en una misión de exploración para buscar fuerzas del Imperio otomano. Un grupo de húsares en la vanguardia se encontró con unos gitanos quienes les vendieron alcohol. Al llegar al lugar la infantería y ver el jolgorio que se habían montado los húsares les pidieron alcohol. Estos ya estaban borrachos y se negaron. Para proteger el preciado licor montaron una especie de fortificación con los barriles y lo que hubiera a mano. Al momento comenzó una discusión y alguien disparó un tiro lo que derivó en una batalla. Alguien que andaba por ahí grito "¡Turcos! ¡Turcos!" para que les dejaran en paz con su bebida. Normal, andas empinando el codo y te vienen a tocar los cojones. Pues no hay mejor manera para que te dejen en paz que gritar que viene el coco. Los húsares huyeron por patas, al igual que la infantería pensando que los otomanos estaban atacándoles. Los mandos austriacos gritaron "Halt! Halt! (¡Alto! ¡Alto!)" pero como el ejercito era de los más multicultural (había italianos, eslavos y otras minorías) pensaban que lo que estaban gritando era "¡Alá! ¡Alá!", lo que por supuesto aumentó el pánico. Al ver llegar a los húsares, pensaron que era una carga de caballería otomana por lo que ordenaron abrir fuego contra ellos. Las explosiones hicieron que el resto del campamento huyera y la retirada fue tan abrupta que el Sacro Emperador José II cayó de su caballo sobre un riachuelo.

Al llegar más tarde los turcos se encontraron con una estampa dantesca. Diez mil muertos y heridos acampaban esperándoles. Una derrota autoinfligida de proporciones épicas.

Aunque el artículo sobre la batalla está en Wikipedia (reconocida mundialmente por su veracidad) buscando algo más sobre el tema me encontré con este blog en donde intentaron buscar alguna evidencia sobre esta batalla tan bochornosa sin éxito. Aunque no sea cierta la historia como leyenda urbana no tiene precio.

4 comentarios:

  1. In Vino Veritas, o como diría Marinao I de ISPAÑA, ¡viva el vino!

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  2. Bueno era Mariano I pero Mairano Marinao también vale.

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